Preparación del telar.

En este apartado vamos a contaros los pasos que seguimos para la creación de una pieza, desde el diseño hasta el etiquetado.

  1. Diseño y elaboración del proyecto.
  2. Colocación de la urdimbre en el telar.
  3. Tejido.
  4. Acabados fuera del telar.
  5. Cálculo de precios y etiquetado.

Diseño de las piezas y elaboración del proyecto.

En esta primera parte del trabajo diseñamos las piezas que vamos a tejer y decidimos todo lo relacionado con la creación del tejido en si mismo. Elegimos:

– Tipo y tamaño del tejido, ancho, largo y si llevará flecos o dobladillo.

– La fibra natural que vamos a utilizar, de origen animal, lana, alpaca, mohair,     cashmere, seda o de origen vegetal, algodón,  lino, cáñamo, ramio, rayón, yute…Color y grosor de las fibras.

– El peine por donde pasan los hilos de urdimbre, según sea su numeración, tendremos más o menos hilos por centímetro, obteniendo tejidos de distintas densidades, desde 3 hilos al centímetro hasta 20, 30…, para tejidos muy finos y densos.

– El ligamento, representado en un gráfico, es la forma de enhebrar los hilos de urdimbre que pasan por las mallas de los lizos. Los hilos pasan por la mallas, las mallas están en los lizos, los lizos van atados a levas y pedales, y según pisemos los pedales estos moverán los hilos de urdimbre (a través de las levas, los lizos y las mallas), creando los distintos motivos en el  tejido. Podemos usar desde dos lizos hasta doce lizos según la complejidad del tejido.  Una vez atados los hilos de urdimbre, el ligamento no cambia mientras tejemos las piezas.

– La armadura, es la forma en que atamos los pedales a las levas cortas y largas que a su vez están atadas a los lizos que mueven las mallas. La forma de atar los pedales, también representada en un gráfico,  si la podemos variar mientras  tejemos,  asi cambiamos los lizos que suben o bajan y por tanto cambiamos el motivo o dibujo en la pieza.

– Y el pedaleo, esto es la forma en que  pisamos los pedales del telar, dos, tres, cuatro pedales o hasta doce pedales diferentes para hacer un mismo dibujo, dependiendo de la complejidad de los mismos. La forma o secuencia del pedaleo la podemos cambiar durante el tejido dando de nuevo distintos motivos.

Colocación de los hilos de urdimbre dentro del telar.

     Una vez realizados todos los calculos, se utiliza el urdidor para preparar la urdimbre con la que se tejerá la pieza  o piezas elegidas.

     Se dan todas las vueltas de un palo a otro hasta conseguir el largo calculado, formando un cruce con los hilos en uno de sus extremos donde se colocarán los travesaños de la cruz guía hilos.

     Se atan varias veces y se hace una trenza para que no se enreden los hilos.

     Colocamos la cruz con la trenza en el telar y enhebramos el peine, al mismo tiempo que colocamos los hilos en el palo atador de atrás de la urdimbre.

     Trasladamos la cruz a la parte posterior del telar. Soltamos los pedales, movemos los lizos y enrollamos entre dos personas los hilos de urdimbre en la parte posterior del telar, sobre el plegador de hilos.

Urdizaje directo de los hilos de urdimbre.

     Otro sistema de colocar los hilos de urdimbre dentro del telar, es el llamado  urdizaje directo. Para ello usamos por un lado carretes,  que rellenamos con los hilos que formarán la urdimbre, y por otro una herramienta llamada portacarretes, colocada en el interior del telar.

Urdimbre en el plegador.

      Igualmente entre dos personas vamos, cada dos centímetros, dando vueltas con los hilos alrededor del plegador, según el largo elegido , hasta completar el número total de hilos que lleve el tejido. Por ejemplo, si el tejido lleva siete hilos al centímetro trabajamos con catorce carretes, y cada dos centímetros vamos dando el total de vueltas calculadas, diez, veinte, hasta completar el largo  y ancho total, de las piezas elegidas.Igualmente entre dos personas vamos, cada dos centímetros, dando vueltas con los hilos alrededor del plegador, según el largo elegido , hasta completar el número total de hilos que lleve el tejido. Por ejemplo, si el tejido lleva siete hilos al centímetro trabajamos con catorce carretes, y cada dos centímetros vamos dando el total de vueltas calculadas, diez, veinte, hasta completar el ancho y largo total de las piezas elegidas.

       A continuación enhebramos las mallas. Se colocan los lizos que sostienen las mallas  en la parte posterior del telar y se enhebran una a una,  por el agujero central, con un hilo de la urdimbre, según el ligamento elegido, repitiendo o no, la misma serie a lo largo de todo el ancho elegido; 1,2,3,4, sarga, 1,2,3,4,3,2,1,4,3,2,3,4, camino de rosas, etc.

     Terminando los grupos de hilos con nudos para que no se escapen  de las mallas, colocamos de nuevo los lizos en su sitio.

      Enhebramos el peine  con el que vamos  a tejer,  se coloca en el batán y pasamos un hilo de urdimbre por cada uno de los huecos del peine  llamados palletas, reforzando los orillos del tejido.

      Anudamos los hilos de urdimbre por grupos de no más de dos centímetros en el palo atador unido con sus  cuerdas al plegador de tela situado en la parte delantera del telar.    Según la armadura elegida, atamos los pedales a las levas cortas y largas, atadas a su vez a los lizos que sujetan las mallas.

Comenzamos a tejer.

     Con un  hilo de trama distinto del elegido para tejer,  comprobamos la tensión de los hilos, los posibles errores cometidos en el enhebrado de las mallas, en el peine o en el atado de los pedales.

Primeras pasadas de comprobación.

     Preparamos el hilo de trama en las lanzaderas que vamos a utilizar, las canillas, la canillera, según el tipo de lanzadera, de alfombra, de barco o volante para las piezas muy anchas.

Canillera manual y canilla con alpaca verde.

      Empezamos a tejer. En esta parte del trabajo tenemos que estar siempre atentos para no tener errores en nuestro tejido. Nos vamos fijando al mismos tiempo en:  como van cruzándose los hilos de trama, con los de urdimbre, viendo que no se quede ninguno por encima o por debajo de donde no les corresponden,  comprobamos que los orillos no quedan ni sueltos ni apretados, ajustamos el impulso que le damos al batán para que con el peine no dejemos ni muy juntos ni muy separados los hilos de trama y cuidadamos de no equivocarnos en el pedaleo elegido para no tener errores en el tejido. En caso de rotura de un hilo de urdimbre lo marcamos  para cambiarlos fuera del telar, por otros enteros y asi evitar nudos o empalmes  dentro del tejido.

Inicio de una alfombra.

     Tanto al principio como al final de nuestra pieza cogemos una bastilla entre los primeros hilos de trama para que el tejido no se desaga y le damos un acabado más completo.

Detalle de puntada.

     El ritmo del movimiento para crear el tejido es continuo, “pedal-batán-lanzadera-batán-pedal-batán-lanzadera-batán”, para cada una de las hebras de trama.  Pisamos un pedal, sujetamos el batán, se abre la calada, pasamos  la lanzadera con el hilo de trama,  se peina con el batán, calada cerrada, cambiamos de pedal, subimos el peine y de nuevo se pasa la lanzadera,  se peina con el batán.

     Sucesivamente, hebra a hebra, pasando de una mano a la otra. (La calada es el hueco que se forma entre los hilos de urdimbre cuando pisamos un pedal, quedando los hilos separados en dos grupos, arriba y abajo, y estos grupos son distintos según el pedal que se pise).

Acabados fuera del telar.

     Una vez tejidas  las piezas, se  sacan del telar, se separan unas de otras y realizamos los acabados fuera del telar.

Separando las piezas y cortando los flecos.

     Cuando tienen empalmes de trama, los cosemos a modo de zurdido en los orillos para que no se vean. Conseguimos un tejido sin nudos ni empalmes.

     Los flecos podemos torcerlos, trenzarlos, anudarlos, realizar una labor de macramé o no dejar flecos y coger un dobladillo o hacer un remate de ganchillo.

Torcido y anudado de flecos.

Dobladillo cosido a mano.

Detalle de ganchillo en un poncho.

     En los ponchos, reforzamos el cuello y le hacemos un remate de ganchillo,  y los lados igualmente van reforzados con doble costura y ganchillo.

     En  otros casos, con el tejido, cononfeccionamos bolsos, monederos, cortinas, colchas…

     Después  de esto,  lavamos todas las piezas a mano, las tendemos, las planchamos, las medimos y las doblamos.

Lavado a mano de las piezas.

Cálculo de precio y etiquetado.

Calculamos los precios, para cada pieza, teniendo en cuenta, la laboriosidad de trabajo que lleve el tejido, el ancho y el  largo, la cantidad y tipos de fibras, y los acabados que tengan cada una de ellas.

Por último etiquetamos y con esto quedan listas.

Piezas terminadas

     Como podéis ver,  dadas las posibilidades que ofrece este tipo de telar, nosotros solo realizamos piezas únicas y solo elegimos para su elaboración,  fibras naturales,  que por sus virtudes y cualidades para tejer y para su uso posterior,  acompañan perfectamente a los tejidos y  piezas,  de nuestros telares  artesanos.